Con el camping, ni con el campo ni con la ciudad.
El respaldo de la clase media a la protesta se fundamentó en las siguientes cuestiones:
- Paulatino viraje de la clase media y clase media alta hacia la centro derecha (y derecha), a raíz del lento desprestigio del gobierno de los Kirchner.
- Propensión a convertir los reclamos en cuestiones de identidad (una característica típicamente argentina), es decir que dado que el respaldo a la protesta de los ruralistas, en los medios (lo cual no es un hecho menor) resultó ser mayoritario, la clase media y clase media alta porteña (principales "consumidores" de los medios de comunicación), se inclinó por los ruralistas.
- Búsqueda de un argumento para presentar reclamos por problemas de otra naturaleza (inseguridad, corrupción, etc.).
Una serie de planteos a fin de encontrar una solución a esta por demás confusa situación, incluyen que se podría resolver esta propuesta con una política impositiva discriminada que considere a los pequeños productores, lamentablemente esta propuesta resulta inaplicable porque los grandes productores registran los campos a nombre de ellos, los tractores a nombre de sus esposas, la maquinaria a nombre de los hijos, etc. (se entiende la idea?), por lo que a la hora de diseñar impuestos en lugar de gravar la propiedad se grava la ganancia. Contrario a lo que se cree en esta protesta fueron los pequeños productores los que mas afectados resultaron (ya que muchos de los productos directamente se pudrieron antes de su ingreso a los mercados).
Parece ser que la hipocresía mediática argentina obvió mencionar que el día de la protesta, la principal empresa de explotación agropecuaria que cotiza en el Merval (Cresud) subió un 9,26 %, esto se interpreta como que con retenciones incluidas la empresa produjo ganancia en el trimestre anterior. También el día 26 (la mañana siguiente a la protesta) La Nación (una publicación conservadora por excelencia) publicó su suplemento económico con la portada por demás elocuente de “El precio de los alimentos freno la baja de la pobreza” (http://buscador.lanacion.com.ar/Nota.asp?nota_id=998694&high=pobreza).
La respuesta por demás intransigente de la administración Kirchner no ha sido la mejor, tampoco, la utilización de la organizaciones piqueteros como brazo ejecutor del desalojo de la Plaza de Mayo en el momento de la protesta, o del gremio de los camioneros para la disuasión de los cortes de rutas, no será vista con buenos ojos ni por el electorado ni por la opinión pública internacional. Cabrá esperar.

