Las falacias de la Historia Argentina, Latinoamerica y como correlato del actual conflicto Estado Nacional/Campo. Por JFDPO
Dos grandes falacias de la Historia Argentina son, ante el modesto entender de quien esto escribe, los siguientes enunciados:
“La Argentina gracias EL CAMPO fue en alguna época EL GRANERO DEL MUNDO y por ello se coloco en el lugar de las grandes potencias, en el lugar de los países centralizados, los países DEL PRIMER MUNDO…”
“…dados los orígenes inmigratorios de nuestra composición demográfica, la Argentina no es Latinoamérica sino un pedazo de Europa en Latinoamérica…”
En relación al segundo enunciado cabe destacar que en función de los problemas políticos, sociales y económicos que tuvo la nación durante el siglo XX es necesario concluir en que nada nos aleja ni coloca en posición de superioridad respecto al resto de los países latinoamericanos, es decir en relación al resto de nuestros hermanos, nos guste o no, aun con abuelos alemanes o italianos.
En relación al primer enunciado vamos a establecer que no hay país industrializado que no sea del PRIMER MUNDO y no hay país del PRIMER MUNDO que no sea industrializado, tal vez debamos, por lo menos sospechar, que existe una relación entre desarrollo tecnológico y desarrollo económico, político y social.
Si con el término “industria” nos referimos a la producción de manufacturas dejando de lado la producción primaria vamos a extendernos un poco y hablar del modelo agro exportador e importador de manufacturas y de su desarrollo en nuestra historia, No es esto un examen económico financiero del modelo sino que intenta ser un análisis realizado en clave histórica.
LA GUERRA DE LA TRIPLE ALIANZA:
El contenido de hierro en su forma oxidada (Fe2O3) no solo fue útil a los efectos de proveer a la tierra de la hermana Republica del Paraguay su tonalidad rojiza sino también fue funcional a una política tendiente al desarrollo industrial. Fue así como hacia el año 1864 el país vecino gobernado por el Mariscal Francisco Solano López contaba con índices prácticamente nulos de desocupación, muy altos en alfabetización y entre otros avances se instalaban las primeras fundiciones de hierro de América del Sur en las ciudades de Asunción e Ybicui y se botaba el primer buque a vapor de Latinoamérica.
Mientras tanto los demás países de la región mantenían el modelo de exportación de materias primas provenientes del agro e importación de manufacturas provenientes de los países europeos, los países centrales, las grandes potencias industrializadas, a saber y por citar un ejemplo Gran Bretaña, aquella monarquía con la cual los argentinos hemos mantenido una relación de amor odio tan cercana a la histeria y tan lejana a la cordura, era un país con fuertes intereses comerciales en la región y nuestros hermanos paraguayos con su crecimiento industrial significaban a los gringos algo muy parecido a un grano en el orto.
Otro país hermano, la Republica Oriental del Uruguay, se debatía en guerra civil entre dos bandos: El Partido Blanco liderado por Bernardo Prudencio Berro y el Partido Colorado liderado por Venancio Flores. El primer bando, gobernaba el país y sostenía el ya redundante modelo agro exportador con fuertes vínculos con la Inglaterra industrializada y potencia, el segundo, con ideas regionalistas pretendía establecer vínculos mas estrechos con Paraguay, aquel paisito que se perfilaba como potencia industrial en la región.
Resultante de esta afinidad entre Solano López y el Partido Colorado del Uruguay fue que el gobernante paraguayo solicitó al gobierno argentino permiso para cruzar sus tropas por la Provincia de Corrientes y acudir como refuerzo militar de su amigo líder del partido Colorado en su lucha con el Partido Blanco. El presidente argentino, Bartolomé Mitre, también sostenía los “beneficios” del modelo “liberal” de exportación de materias primas e importación de manufacturas y, consecuentemente con esto mantenía vínculos con el Reino Unido, es por esto último y por compromisos contraídos con el Brasil que le negó dicho permiso al gobernante paraguayo.
Solano López hizo caso omiso de la negativa e invadió Corrientes perfilándose para cruzar al Uruguay.
El Brasil desde antes de 1860 sostenía acciones bélicas con el Paraguay producto de un litigio de límites por la región del Matto Grosso.
Todos estos factores confluyeron en una guerra que duro 6 años entre las naciones aliadas (Argentina, Brasil y Uruguay) y nuestros hermanos de la Republica del Paraguay.
La guerra termino en el combate de Cerro Cora con la derrota total de Paraguay.
Las consecuencias para los paraguayos fueron terribles y se traducen en la perdida de 160 mil km2 de territorio, Inglaterra financio a los países aliados en 200.000 libras que luego obligaron a pagar a Paraguay como indemnización de guerra, suma que fue abonada por este país con financiación y producto de los intereses se elevo a 3.220.000 libras. Otras consecuencias para el Paraguay fueron las demográficas: La población de aproximadamente 1.525.000 personas fue reducida a 221.000 de los cuales solo 28.000 eran hombres.
Como conclusión a este relato de guerras, y traiciones, muchas serán las interpretaciones en relación a las causas de porque nuestro país se adjunto a una guerra contra un país hermano, la mas simple y ligera de análisis encontrara en la invasión de Corrientes la justificación , pero, mis queridos y respetados lectores, un servidor vuestro no puede evitar la sospecha de una fuerte presión británica interesada en contener y/o aplacar los ánimos de ascenso de mis amigos los paraguayos (a estas alturas ya adivinaran una cierta simpatía hacia Paraguay) como potencia industrial en el Cono Sur.
Tal vez, Paraguay, con sus dos primeras fundiciones de hierro no estaría en primera instancia en condiciones de competir, en términos de calidad, con Inglaterra, cuna de la Revolución Industrial, maestra de la metalurgia, pero es probable que haya estado en condiciones de competir, en esa primera instancia en términos de costos, toda vez que los ingleses debían bajar sus productos desde 10.000 Km. de distancia y por mar, de esta manera y con una proyección a largo plazo tal vez en nuestros días Paraguay seria una nación industrializada.
Paraguay perdió la guerra, Argentina, Brasil y Uruguay, la vergüenza.
EL TRATADO ROCA-RUNSIMAN
En 1932 la Republica Liberal Argentina era gobernada por el Teniente General Agustín Pedro Justo, quien había participado como lugarteniente en el primer golpe de estado encabezado por el Teniente General José Félix Uriburu en 1930. El Vicepresidente de la Nación en ese año de 1932 era Julio Argentino Roca (h) hijo del general asesino de indios cuya esfinge se encuentra en nuestros actuales billetes de $100. Fue en ese 1932 cuando Inglaterra decidió reducir la importación de carne argentina. Esto se trataba de un punto notablemente sensible por los intereses de sectores agrexportadores y de las empresas navieras.
En 1933 una misión diplomática encabezada por Roca viajo al Reino Unido y “negocio” por utilizar un eufemismo a lo que la historia llama “suplicar” ante los ingleses. Los términos en los cuales se resolvió el acuerdo fueron notablemente asimétricos dado que si bien Gran Bretaña aceptaba mantener la cuota de carne argentina no se comprometía formalmente a futuras reducciones de la misma, al mismo tiempo que, a cambio de mantener dicha cuota en la compra de carne argentina, nuestro país adoptaría un trato “benévolo” para con las empresas de capitales británicos radicadas en Argentina. Estas empresas eran las ferroviarias y las de transporte urbano amenazadas por el incremento del transporte automotor y las sistemática construcción de caminos iniciada en 1928. Se trataba de empresas que habían dejado de ser rentables y la estrategia de aquel trato benévolo consistía en vaciarlas de capacidad técnica y financiera para luego ser vendidas al Estado Nacional. En conclusión: Una vez mas un gobierno argentino se bajo los pantalones en defensa del modelo agro exportador y en detrimento de los intereses de toda una Nación.
EL GOLPE DE ESTADO DE 1976 Y LA SOCIEDAD RURAL ARGENTINA
El 24 de Marzo de 1976 las Fuerzas Armadas asaltaron el poder por sexta vez en la historia del siglo XX, dado que la memoria es un ejercicio intelectual digno de ser ejecutado, ejecutemos entonces la memoria:
1) 1930 Golpe de Estado contra Hipólito Irigoyen en su segundo mandato
2) 1943 Golpe de Estado contra el gobierno de Ramón Castillo
3) 1955 Golpe de Estado contra el gobierno de Perón
4) 1962 Golpe de Estado contra el gobierno de Arturo Frondisi
5) 1966 Golpe de Estado contra el gobierno de Arturo Illia
6) 1976 Golpe de Estado contra el gobierno de Maria Estela Martinez de PerónSon muchos golpes de estado, ¿No? Parecemos uno de esos países tercermundistas de América del Sur, pero no puede ser…¡Si nuestros abuelos son Europeos!
Señoras y señores Bienvenidos a Latinoamérica, aceptemos nuestra historia como sudamericanos que somos e intentemos construir desde esa realidad.
También me resulta imperativo destacar que considero que todos esos golpes de estado no fueron consumados contra un gobierno en particular sino contra toda la Nación y también creo que no existen los golpes militares sino los golpes cívico-militares, golpes de estado de la sociedad y contra la sociedad, ahora volvamos al año 1976.El gobierno de facto constituido por la Junta Militar, Videla, Masera, Agosti, eligio para formar parte de su gabinete de ministros entre otros miembros a Alfredo Martinez de Hoz, un abogado de familia patricia con fuertes intereses en el sector agropecuario, hijo homónimo de quien fuera presidente de la Sociedad Rural.
Las políticas económicas consistieron en un fuerte endeudamiento para sostener un tipo de cambio funcional a un modelo de importación de productos y exportación de materias primas, entre las consecuencias económicas se destaca lo siguiente: en 1976 la deuda externa es de 13.000 millones de dólares, en 1983 (fin de la dictadura) la deuda es de 46.000 millones de dólares.Hasta aquí llego la narración histórica, fueron tres conclusiones para tres hitos de nuestra historia, estoy cerca de la una de la mañana, acaba de pasar un automóvil tocando bocinas, y en Olivos hay cacerolas, cacerolas por el campo.
No esperen que emita una opinión referida al reclamo del sector. No se si es o no un reclamo justo, digno, legitimo, desconozco a cuanto cotiza hoy una tonelada de trigo en el mercado internacional y lo que significa para un productor, pequeño, mediano o grande las famosas retenciones del 40%.
En los medios se habla de la favorable coyuntura internacional para los países exportadores de alimentos, en relación a esa favorable coyuntura internacional habría que hacer otro ejercicio de memoria: Ya se dio en el mundo otra “favorable coyuntura internacional para los países productores de alimentos” durante la segunda guerra mundial Argentina le vendió muchas toneladas de trigo a Europa, aun asi, seguimos siendo un país del tercer mundo, porque no hay país del primer mundo que no sea industrializado y no hay país industrializado que no sea del primer mundo. No pretendo que dejemos de vender trigo y vacas, pero no podemos pretender que eso nos lleve a ser mas de lo que somos, asi como en el resto de Latinoamérica hay “Republicas Bananeras” nosotros seguiremos siendo una “Republica Panadera”. Vendamos vacas y trigo, pero aprendamos a fabricar computadoras.
Como conclusión general y final a mi exposición quiero añadir que es a mi parecer tremenda ironía manifestarse “para que las cosas cambien” en apoyo a un sector que es por naturaleza histórica reaccionario y conservador.
Saludos: JFDPO







